México enfrentó más de 35,200 millones de intentos de ciberataques, colocándose como el segundo país más atacado de América Latina, solo detrás de Brasil. Esta cifra, revelada por Fortinet, equivale a más de 270,000 ataques por minuto, una guerra digital silenciosa que impacta a empresas, gobiernos e individuos por igual.
La acelerada transformación digital, el trabajo remoto y el crecimiento del Internet de las Cosas han abierto nuevas superficies de ataque que los ciberdelincuentes están aprovechando con rapidez. Las amenazas más comunes y destructivas hoy en día en el país son el ransomware y el phishing.
Phishing y ransomware: el inicio de la cadena de caos
De acuerdo con Cloudflare, el 95% de los ciberataques exitosos en México inician con un correo de phishing, lo que confirma que el factor humano sigue siendo el eslabón más vulnerable en la cadena de seguridad. A esto se suma el uso creciente de inteligencia artificial por parte de los atacantes, quienes perfeccionan sus mensajes para engañar incluso a los usuarios más preparados.
El ransomware ha dejado de ser una amenaza ocasional para convertirse en una táctica constante de extorsión. Empresas del sector salud, financiero, educativo e industrial han experimentado pérdidas millonarias, interrupciones operativas y daño reputacional tras ser víctimas de este tipo de ataques. A la par, se han incrementado los intentos de acceso no autorizado a dispositivos móviles y de IoT. En 2024 se registraron más de 835,000 ataques contra celulares en México y más de 185,000 ataques dirigidos a dispositivos conectados como cámaras, sensores, impresoras o equipos industriales.
Frente a este escenario, OCM-IT®️ ofrece una capa integral de protección para que las organizaciones mexicanas puedan enfrentar con solidez los desafíos de la ciberseguridad. Desde soluciones avanzadas contra ransomware y amenazas de día cero, hasta la protección de dispositivos móviles y equipos conectados, nuestro enfoque combina tecnología de punta con estrategias personalizadas para cada cliente. Implementamos herramientas de detección y respuesta (EDR/XDR), filtrado de correos, segmentación de red y monitoreo constante, pero también acompañamos a nuestros aliados con programas de concientización, simulacros de phishing y protocolos de respuesta ante incidentes.
Sabemos que, en el entorno digital actual, no basta con reaccionar: hay que anticiparse. Por eso, trabajamos con nuestros clientes para identificar riesgos, cerrar brechas y construir entornos digitales más resilientes. Porque proteger los datos y la operación de tu organización es proteger también su reputación y su futuro.